Courteney Cox: «Dejé de hacerme retoques porque ya no me reconocía»

Hace años que Courteney Cox se sumó a la lista de las «irreconocibles». La actriz, de 54 años, ha reconocido más de una vez que se infiltra bótox, ha probado el Ulthera (el denominado lifting sin quirófano) y se somete a sesiones de láser Fraxel para eliminar las manchas oscuras en sus brazos, pecho y rostro.

El semblante de la actriz muestra una piel excesivamente tersa y luminosa, como consecuencia seguramente de peelings químicos, y que ciertas facciones de su cara se han modificado. Los aspectos que más se han visto alterados son las mejillas, ojos y mentón y si se examina en profundidad su mirada se ve como el párpado superior está levemente caído, debido muy posiblemente a un abuso de bótox.

Pero el gran cambio parece que se ha producido en la barbilla de la actriz. La mentoplastia consigue que un mentón poco definido aumente hasta conseguir una cara con personalidad, o bien que un mentón excesivamente prominente se reduzca, suavizando sus facciones.

Esta semana la actriz, famosa por dar vida a Mónica Geller en la serie «Friends», ha reconocido en una entrevista con la revista «People» que hubo un momento de su vida en el que llegó a mirarse al espejo y no reconocerse. Tras este golpe de realidad decidió quitarse todos los retoques que pudo: «Pasé por una fase bastante común a mi edad, sobre todo cuando formas parte de Hollywood. Tienes que aceptar que te haces mayor, un hecho que a mí me costó bastante asimilar. Intenté mantenerme joven con algún que otro retoque hasta que un día miré hacía atrás y dije: 'Maldición, no parezco yo», aunque asegura que «todavía hay cosas que no me gustan», pero está dispuesta a aceptar con dignidad el paso de los años. Leer mas

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