«La dignidad nunca se pierde»

Sufrir pobreza es algo que las familias tratan de ocultar al máximo. Es un problema con poca visibilidad. Sin embargo, cuando se atraviesan ciertos umbrales, desde Servicios Sociales apuntan que se encuentran hogares casi sin muebles, con un colchón viejo en el suelo y grandes carencias.

Aún así, May Penín, presidenta del Ilustre Colegio Oficial de Trabajadores Sociales de la región de Murcia y directora asistencial de la Fundación Jesús Abandonado, durante la jornada «Conversaciones de Mayores: pobreza y vulnerabilidad», señala que la dignidad nunca se pierde porque las personas son dignas «per sé». «Es la sociedad la que le hace creer al individuo que la pierde. Todos somos personas, mejores o peores, pero no podemos quitar ese derecho que es la dignidad».

Para José Antonio Barba, de 62 años y voluntario de EspacioCaixa Murcia, a las personas les resulta más sencillo hacer sentir mal a los demás. Pero la dignidad no se pierde. «Estas personas necesitan que se las escuhe para que se sientan con fuerza suficiente para afrontar estos reveses de la vida».

En este sentido, Francisco Javier Gómez, jubilado de 68 años, añade que «tienen dignidad porque tienen vergüenza, que es la que muchas veces les cierra las puertas precisamente porque no quieren que nadie les vea así, pasándolo mal». Leer mas

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