Los verdaderos beneficios del spinning: cómo, cuándo y por qué

Pese a que los gimnasios son negocios que han vivido una transformación casi completa en los últimos años, pasando de ser
salas de musculación
a centros multidisciplinares que ofrecen una oferta de entrenamiento muy variada, existen algunas disciplinas clásicas del fitness que siguen estando plenamente vigentes. El mejor ejemplo de todas ellas es el spinning o ciclo indoor, que ha sabido sobrevivir con éxito al huracán que ha llegado a las salas en forma de rutinas tan variadas como el entrenamiento funcional (HIIT), el zumba o el siempre presente pilates.

Una de las claves de su éxito continuado es que no se parece a ninguna otra forma de entrenar dentro de un gimnasio, por lo que es complementaria con todas ellas a la vez. De hecho, para que el entrenamiento sea completo es necesario hacerlo. “Yo tengo una frase que es: “no solo de la bicicleta vive el hombre”. Se debería practicar un entreno de fuerza en la sala de fitness. Primero para estimular la musculatura del cuerpo en todas sus dimensiones (tren superior + core) y, por supuesto, el tren inferior, para estimular la musculatura de otro modo y con otros rangos de movimiento“, explica Xavi Naveira, creador de cicloXtrem e instructor de ciclo indoor en CEM Bac de Roda y CEM Maresme en Barcelona.

El entrenamiento más democrático
Una de las clases de ciclo indoor – cicloXtrem
Pero esta capacidad para combinar muy bien en el plan de entrenamiento con otro tipo de rutinas no es su única ventaja, sino que ofrece un abánico de ellas que Naveira recoge en tres fundamentales: “En primer lugar, es una actividad dirigida en la cual tienes la certeza de que vas a entrenar/trabajar durante casi 45 minutos pero sabiendo que te lo vas a pasar bomba. En segundo lugar, al ser una actividad grupal, se crean lazos de amistad entre los asistentes y eso genera una extraordinaria fidelización. Además, es una actividad aeróbica, en la que se trabaja en cadena cerrada; es decir, siempre es el mismo movimiento muscular, pedalear, y sin impacto alguno para las articulaciones y la musculatura”.

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Además, el ciclo indoor es una de las disciplinas deportivas más democráticas que existen puesto que en la misma clase pueden coincider tantos niveles distintos como personas asistan. Esto es, el instructor marca el trabajo y la intensidad al ritmo de la música, pero es el usuario el que la regula a su estado de forma, por lo que también aporta un plus de autonomía que es una buena herramienta para conocerse a sí mismo y querer superarse. Evidentemente, el papel del instructor es fundamental para que fluya el equilibrio perfecto, casi mágico y único del ciclo indoor, entre diversión y entrenamiento, como bien recuerda Xavi Naveira: “Por la parte del instructor una sesión de cicloindoor debería ser un entreno bien estructurado, con una música adecuada, con unos objetivos de trabajo claros y asumibles para los usuarios. Evidentemente, con una sala como la de mis gimnasios, con 62 bicicletas, es imposible hacer un objetivo común para todos, pero sí está en mi mano dar siempre mínimo dos o tres alternativas de trabajo para los distintos niveles de usuarios y que cada cual según su nivel, edad y la motivación de ese día, tenga herramientas donde escoger, sin sentirse en ningún momento excluido”.

Si el instructor consigue su objetivo, ya no podrás vivir sin tu dosis periódica de ciclo indoor porque es una rutina que engancha sin remedio al unir como pocas el trabajo físico exigente con el ambiente festivo. “Allí dentro se generan cosas indescriptibles, vendría a ser como una bomba de relojería donde se junta la música y las emociones que esta genera, junto a la capacidad del instructor para conectar esa música con el esfuerzo que te se está pidiendo. Y si hay luces de colores, pues ya tenemos una combinación de “subidón, subidón”. Y si además la gente interactúa con sus gritos y energía, esa bomba te invade y la fuerza del grupo te absorbe”, resume Naveira sobre esta fórmula para sudar la gota gorda y sin embargo no perder la sonrisa.

El poder de la reinvención
Es probable que muchos lectores asocien el ciclo indoor a una disciplina que ha dejado de motivarles porque llevan muchos años practicándola al no ser una de las novedosas dentro de los gimnasios. Parece complicado porque es en sí misma muy variada al tener la música como hilo conductor, pero puede ocurrir, y por eso se han ido creando alternativas a partir del spinning que ofrecen nuevas opciones al usuario.

El siclo es una nueva versión del ciclo indoor – Instagram

La imaginación y la creatividad son dos características que siempre suman, independientemente del ámbito en el que se utilicen. El mundo del fitness es uno de esos sectores relativamente clásicos que más ha evolucionado en los últimos años gracias a la mejor formación de sus profesionales y a la incorporación de nuevos elementos, materiales y disciplinas. Esto es justo lo que hace el Síclo, el nuevo método de entrenamiento recién llegada a España desde México que no deja de ganar adeptos.

“El Síclo es una clase donde la suma de la música, el juego de luces, un instructor y la atmósfera te llena de adrenalina y dejarás todo sobre la bici”, explican Leti Odériz, brand manager España de Síclo, y María Medina, instructora y experta en la materia. Hasta aquí, todo es similar al spinning, su ‘disciplina madre’. La diferencia, que es sustancial, radica en que con el trabajo clásico sobre la bici se van salpicando ejercicios externos al ciclo indoor -sentadillas, flexiones, trabajo con mancuernas, etc.-, convirtiendo al Síclo en una rutina de trabajo “fullbody”.

Una alternativa que de momento solo puede probarse en Madrid, aunque es muy probable que próximamente llegue a otras ciudades españolas para concentrar en 45 minutos lo mejor del ciclo indoor, del baile y del entrenamiento funcional. Leer mas

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